Reseña: La psicóloga, de Helene Flood
La psicóloga es el debut literario de Helene Flood, doctora en psicología. Se trata de una novela negra en la que la autora utiliza sus conocimientos sobre la psique humana para describir la evolución de la protagonista, Sara, tras la desaparición de su marido Sigurd.
Este es precisamente el punto fuerte de la novela, el modo en que Flood describe y transmite las sensaciones de Sara, su angustia y su desesperación. El lector puede ver cómo se va desmoronando la mente observadora de la protagonista durante la investigación policial, hasta el punto en que le es incapaz distinguir ficción y realidad.
Por otra parte, la autora va dejando varios hilos sueltos en la trama, muchos de los cuales no soluciona —desde mi humilde punto de vista— de manera satisfactoria. He tenido la sensación de llegar a conocer muy bien a la protagonista, con todas las incoherencias que presenta como ser humano que es, pero, sin embargo, el final me ha dejado con la amarga sensación de quedarme en la superficie de todos los demás, especialmente con Sigurd y el padre de Sara.
En cuanto a aspectos formales se refiere, la novela está dividida en capítulos largos que se corresponden con el paso de los días, pero cada uno de ellos está dividido en escenas marcadas con un salto de párrafo, lo que dinamiza la lectura. El estilo de la narración presenta un ritmo rápido, con frases cortas y poco diálogo. Los pocos diálogos que va encontrando el lector son bastante impersonales, no aportan nada nuevo a la caracterización de los personajes y carecen de acotaciones sobre el modo en que se relacionan los mismos o sobre el entorno. A pesar de todo, no puedo dejar de alabar el trabajo llevado a cabo por los traductores Bente Teigen Gundersen y Mónica Sainz Serrano, pues la novela es impecable en cuanto a corrección se refiere y han conseguido un tono y estilo muy natural. Y ya sabéis lo que dicen, un buen traductor es aquel cuya labor traductora pasa desapercibida entre los lectores.
En definitiva, una primera novela entretenida, con páginas de mucha intriga y una buena dosis de psicología. Ya tengo ganas de leer La comunidad, la segunda novela de Helene Flood, para seguir disfrutando del desarrollo psicológico de los personajes y ver si la autora ha pulido aspectos como los diálogos o la caracterización.

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