Babelcube para traductores literarios, ¿sí o no?





La traducción literaria es una de las de más difícil acceso de todas las especialidades, pero a la vez es una de las más hermosas. ¿Qué traductor amante de la literatura no ha soñado en ponerle voz a esos autores que nos han llegado al alma? Traducir es releer y reescribir, es disfrutar una obra desde otras perspectivas. Y, por supuesto, traducir literatura es también escribirla.

Pero como decía, acceder al mundo de la traducción literaria, incluso con una buena formación, no es siempre fácil. En ese contexto nacen webs como Babelcube: una plataforma que funciona como intermediaria entre autores nóveles (y no tan nóveles) y traductores. Ofrece una oportunidad a escritores que quieren traducir su obra a otros idiomas y a traductores que quieren conseguir experiencia como traductores literarios. Para formar parte de Babelcube solo es necesario registrarse, crear un perfil, buscar una obra que nos llame la atención y presentar nuestra propuesta de traducción. En esta propuesta, normalmente le cuentas tu experiencia al escritor y le ofreces una pequeña traducción de muestra de su obra. Si el autor acepta, ambos os ponéis de acuerdo con las fechas de entrega y el proceso de traducción. Las ganancias van en función de las ventas que tenga la traducción: si no hay ventas, no hay ganancias. Además, la promoción de la traducción correrá a cargo principalmente del traductor, ya que las ganancias del autor generadas por las traducciones son mínimas, y generalmente los autores no invierten demasiado en su promoción.

Y aquí es cuando llegamos al quid de la cuestión: ¿es recomendable traducir para Babelcube? Pues diré que, como casi todo, depende.

Por una parte, traducir para Babelcube puede ofreceros vuestras primeras oportunidades de traducción literaria y a la vez experiencia como traductores literarios. Además, a diferencia de lo que ocurre cuando trabajas con editoriales, en las que no siempre puedes establecer contacto directo con los escritores, trabajar en Babelcube te permite aclarar conceptos con los autores, establecer pautas de traducción o incluso acordar la traducción de los gentilicios de la novela. En mi caso, Babelcube me brindó la oportunidad de trabajar mano a mano con escritores como la autora de éxito de ventas Victoria Twead o el autor Deepak Menon y ampliar mi experiencia como traductora literaria.

Por otra parte, si lo que buscáis es tener un rendimiento económico con vuestra actividad, Babelcube no es la mejor opción. Las ganancias en este caso son mínimas o prácticamente inexistentes, así que el dinero no puede ser una motivación. También debéis tener en cuenta que la mayoría de escritores que trabajan en esta plataforma son escritores noveles o que no cuentan con una formación específica, y por tanto su nivel no es comparable al de los escritores que trabajan con editoriales. Podéis encontrar escritores de mucho nivel que no han conseguido que las editoriales se fijen en ellos, pero no es lo más habitual. Deberéis, por tanto, escoger bien la obra que queréis traducir para que cumpla con unos mínimos de calidad con los que podáis trabajar. Por último, me gustaría recalcar que Babelcube no cuenta con un equipo de correctores. Eso supone que la traducción que va a publicarse va a ser la que vosotros entreguéis, sin pasar por ningún otro filtro antes. Por tanto, vuestro trabajo será doble: traducir la obra y corregirla. 

Así pues, mi conclusión es que solo recurráis a Babelcube si queréis contar con algo de experiencia de traducción literaria para vuestro currículum antes de contactar con editoriales. Nunca lo hagáis con la expectativa de ganar mucho dinero, porque no es una fuente de ingresos. Y recordad: la traducción literaria es una carrera de fondo; no perdáis la esperanza. Os cerrarán muchas puertas y enviaréis muchos correos a los que no recibiréis respuesta nunca, pero algún día recibiréis la recompensa de toda esa lucha. ¡Ánimo!



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Relato: La cocha

Rseña: «El cielo de la selva», de Elaine Vilar Madruga

Entregam llibres als analfabets o els ensenyem a llegir?