Reseña: Terra Alta
Reseña de Terra Alta, de Javier Cercas
La lectura de Terra Alta me ha permitido descubrir
por fin al famoso autor de Soldados de Salamina, Javier Cercas. Se trata de su penúltima novela, publicada en 2019
por la Editorial Planeta, y ganadora del Premio Planeta 2019. En ella el autor utiliza
el género policíaco de la manera más estricta en lo que va de su trayectoria
como escritor.
La novela arranca con una escena
que recuerda a los mejores años de Tarantino, con un asesinato cruento y
sanguinario en la masía de los Adell, en la Terra Alta. A partir de este momento
seremos testigos de la investigación llevada a cabo por el equipo formado por
el caporal Salom y Melchor Marín, un policía con un pasado oscuro que ha marcado
su sentido de la justicia. El autor alterna el proceso de investigación con una
serie de analepsis que nos llevan a la vida de Melchor antes de su llegada a
Terra Alta, en su búsqueda de la verdad y la venganza. Cuando parece que el
caso está encallado y el ritmo de la
narración disminuye considerablemente, el clímax de la novela nos conducirá a
un intenso desenlace en el que el autor termina de atar los cabos de todos los
elementos de la trama que había presentado en la primera parte.
En sus más de trescientas
páginas, Javier Cercas utiliza un estilo limpio y elegante con unas minuciosas descripciones de los personajes y de los
espacios que además contribuyen al ritmo de la novela. Cercas no deja ni un personaje sin dibujar
—«Corminas, un hombrón de cabeza redonda y nariz de boxeador, que coquetea con
la obesidad»; «es un hombre patizambo y
cachazudo, con una barriga que tensa hasta el límite los botones de su camisa»;
«el cráneo senatorial, los rugosos párpados lacrados, las mejillas y los labios
sin carne, la boca desdeñosa, el perfil de ave rapaz, las manos cruzadas sobre
el pecho que sube y baja al ritmo de los pulmones»—, y los detalles de sus
paisajes son casi pictóricos —«Melchor mira fijamente al frente, como hechizado
por el asfalto de la carretera, donde el reverbero del sol crea charcos
temblorosos de agua ilusoria. A un lado y otro de la calzada se suceden hileras
de naranjos que sobresalen de la tierra sedienta».
Uno de los puntos fuertes de la
novela son sus personajes, a los que
he tenido la sensación de haber llegado a conocer profundamente en tan solo unas pocas semanas que he
compartido con ellos. Cercas crea personajes muy verosímiles que el lector
puede ver crecer y evolucionar: personajes complejos y dinámicos con sueños,
miedos y dudas. Para ello no solo recurre a sus ya comentadas descripciones,
sino también a unos diálogos muy trabajados en el que podemos leer los
pensamientos de los implicados, sus miradas y sus gestos.
Mi sensación al terminar la
novela ha sido muy buena, y he disfrutado de ver cómo trata el autor temas como
la venganza, la justicia y la redención, e incluso algunos temas secundarios
como la Guerra Civil española o la literatura. Cuando todavía no había
terminado la novela pensaba que uno de sus puntos débiles era la falta de
precisión en la descripción de la investigación policial, cuyo ritmo decae
considerablemente en la segunda parte. Sin embargo, una vez terminada, debo
decir que creo que Cercas ha utilizado los
elementos de la novela policíaca de una manera muy efectiva y a la vez
peculiar, lo que le da a la novela un final intenso y sorprendente.
Lectura más que recomendada. Le
pongo un 4’5 sobre 5 porque la decadencia del ritmo en la segunda parte me creó
una sensación de insatisfacción, que aunque el autor solventa en la conclusión,
me parece personalmente innecesaria.
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