Cómo detectar ofertas de traducción falsas



Hace un par de días respondí a una oferta de traducción a través de un portal de internet. La «empresa» se puso en contacto conmigo, pero la oferta resultó ser una estafa para conseguir datos personales y la gestión del envío masivo de correos. Gracias a mi experiencia con empresas profesionales de traducción a lo largo de estos años, pude detectar el timo con relativa rapidez, pero eso me llevó a pensar que quizás traductores noveles agradecerían tener unas pautas para identificar ofertas de traducción falsas.

En primer lugar, os contaré mi experiencia para que veáis cómo actúan estos individuos. Tras responder a la oferta, el anunciante me pidió que añadiera un perfil a Skype que me daría todos los detalles de la misma. Al día siguiente, un domingo, añadí al perfil que me habían dado pensando que el lunes contactaría con él, pero me sorprendió que inmediatamente después de añadirlo me escribiera a través del chat. Según me explicó el supuesto jefe de recursos humanos, la oferta era para trabajar con una conocida empresa de empleo temporal y con unas condiciones muy buenas: yo fijaba cuántas palabras podía traducir y ellos pagaban semanalmente al recibir los artículos traducidos. Además, tenía que gestionar los artículos con un programa para el que me iban a dar una formación de una hora pagada al precio que yo fijara. Y lo mejor de todo: la primera semana pagaban por adelantado, incluyendo el precio del software requerido. Obviamente, el pago nunca llegó, y el supuesto trabajador nunca reclamó que yo no me hubiera presentado a la supuesta formación que me iban a ofrecer.

Llegados a este punto ya habían saltado todas mis alarmas, pero como una siempre tiende a confiar en la gente y tampoco quería perder una buena oportunidad de trabajo de una buena empresa, empecé a investigar. Me llevó un rato, pero tras buscar con el nombre de la empresa en algunos foros de traducción y en la misma web encontré el timo: hacía unos meses que la conocida empresa estaba sufriendo usurpaciones de la identidad de sus trabajadores para engañar a profesionales, y ya eran varios los traductores a los que habían contactado. 

En todo este proceso, hubo varios factores que me alertaron de la posible falsedad de la oferta y que espero que os puedan servir a vosotros para identificar otros timos en un futuro:


  • Las grandes empresas, por norma general, no trabajan en domingo ni en horario nocturno. Ni mucho menos entablan una conversación con un posible trabajador más allá de las 8 de la noche.


  • La mayoría de empresas utilizan el correo electrónico como medio de comunicación. Si os piden utilizar otro medio diferente con la excusa de que la comunicación es más rápida, es posible que sea porque no tienen un dominio fiable.


  • Los perfiles de trabajadores reales, ya sea en Skype, en Linkedin o en cualquier red social suelen tener una fotografía del logo de la empresa o del propio profesional.


  • Si la oferta de trabajo requiere del uso de un software que proporciona la empresa, nunca os van a pedir que empecéis a trabajar sin antes recibir el pago. Nadie trabaja gratis.


  • Un profesional no hace preguntas sobre la vida privada de sus trabajadores.


  • Si os piden la firma de un contrato de confidencialidad, práctica muy común en empresas de traducción, dicho contrato debe ir previamente firmado por la empresa o bien devolverse firmado una vez lo enviéis vosotros. No empecéis a trabajar sin antes tener la firma de la empresa.


Estos factores no son determinantes, y está claro que podéis encontrar empresas que se comunican a través de Skype con sus candidatos y ofrecen ofertas reales, o grandes empresas que trabajen los domingos, pero no es lo más habitual. En cualquier caso, estad siempre alerta e investigad a la empresa o al profesional si tenéis dudas. Dejarse engañar por estos timadores puede llevaros no solo a perder vuestro bien más preciado, el tiempo, sino a perder vuestras cuentas de correo o webs.




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