Conceptos básicos de corrección y edición de textos


Es mucha la confusión existente entre las figuras del editor y del corrector y de las tareas que deben desempeñar a lo largo del proceso de publicación de un libro. He decidido escribir este artículo para definir de forma clara y sencilla los conceptos de editor y corrector y clasificar algunas de las tareas que suelen llevar a cabo en las diferentes editoriales españolas

Basándonos en los significados de edición y corrección que nos ofrece Fernando Carbajal Oruhuela en su artículo Edición no es lo mismo que corrección ni ortotipografía es igual a corrección tipográfica, vamos a proceder a la definición de las figuras del editor y el corrector:

 

Las principales funciones del editor son:

  • Coordinar el proceso de publicación de un libro desde la recepción del manuscrito hasta la salida al mercado del mismo.
  • Decidir qué proyectos se adaptan a los intereses y principios de la editorial y son aceptados para su posterior publicación.
  • Supervisar y proponer alternativas de redacción al autor para adaptar el texto a los estándares de calidad de la editorial.

 

Las principales funciones del corrector son:

  • La corrección ortográfica y gramatical de un texto.
  • La corrección de estilo del texto, que incluye la revisión de la coherencia y la cohesión textual.
  • La corrección ortotipográfica o de pruebas, en la que se incluye una corrección tipográfica y ortotipográfica intensiva.

 

Sin embargo, esta clasificación solo presenta el panorama ideal de una editorial, pero como sabemos la teoría no siempre coincide con la práctica. De hecho, la tarea de supervisión del editor puede coincidir en muchas ocasiones con la fase de corrección de estilo del corrector, en cuyo caso va a ser necesaria la continua colaboración entre editor y corrector. En este caso, los juicios emitidos por el corrector van a estar centrados en la correcta cohesión y coherencia del texto, mientras que los juicios emitidos por el editor van a estar enfocados a los principios de calidad de la editorial y a fomentar la coherencia con anteriores proyectos publicados por la misma.

Por otra parte, también es común que la fase de corrección ortotipográfica o de pruebas no sea tarea propia del corrector, sino de los responsables de la sección de maquetación y diseño de una editorial. En cualquier caso, las tareas definidas pueden variar de editorial a editorial, pero he creído conveniente establecer unas bases que nos ayuden a diferenciar ambas figuras.

 

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