Reseña: Ascensión, de Martin MacInnes
Ascensión es la tercera obra de Martin MacInnes y ha sido premiada con el Blackwell’s Book of the Year y el Saltire Fiction Book of the Year. Puesto que es una de esas novelas que recomiendo leer a ciegas, voy a ofreceros solo unas piceladas de la trama. En esta novela MacInnes describe una investigación científica llevada a cabo con algas para elaborar un superalimento que permita el desarrollo de una misión espacial.
Creo que el punto fuerte de la novela es la manera en que el autor combina diferentes disciplinas para hablar de temas como el sentido de la vida o el concepto del tiempo. En sus páginas, el lector encontrará reflexiones filosóficas y teológicas, teorías científicas, estudios sobre biología y astronomía, y aunque en alguna ocasión puede que deba recurrir al diccionario o a la enciclopedia para terminar de clarificar conceptos, esto no hace más que darle más interés a la lectura. En realidad, aunque tiene más de cuatrocientas páginas, no queda detalle sin hilar: todo tiene un sentido y una finalidad; todo tiene su lugar en la totalidad de la obra y no hay capítulo fútil.
Por otra parte, el estilo de MacInnes es impecable, y apreciarlo a través de la traducción de Javier Calvo es un privilegio. De hecho, solo podemos distinguir que se trata de una traducción al leer algunos nombres de origen inglés o algunas localizaciones. Javier Calvo ha hecho un trabajo extraordinario que creo merecía una mención en la portada.
MacInnes ha conseguido que tanto el lenguaje como la trama transmitan el tema principal de la novela, la vida como concepto cíclico, y logra que sintamos que todos los elementos funcionan en simbiosis para crear esa ciclicidad. La novela es, pues, una alegoría de la vida en su forma cíclica; tanto es así que inmediatamente después de terminarla ya estaba releyendo el último capítulo, y ya estoy pensando en la relectura completa de la obra en inglés.
Este uso sublime de la lengua puede apreciarse especialmente en las descripciones. En las de las escenas del día a día, las descripciones de MacInnes se escapan de lo convencional para prestar atención a los detalles, a aquellos de los que el cerebro se alimenta para poder ofrecernos recuerdos cuando nuestra consciencia los olvide. En cuanto a las representaciones paisajísticas, MacInnes construye primero el fondo; encuadra la imagen para convertirla después en algo único con su selección de palabras.
Puedo afirmar sin temor a equivocarme que Martin MacInnes va a dar mucho que hablar en los próximos años en las esferas literarias. Ascensión no va a dejar a nadie indiferente, y aunque ya se la ha comparado con creaciones como 2001: Una odisea espacial (Arthur C.Clarke) y yo personalmente puedo ver algunas semejanzas con Tierra (Eloy Moreno), Ascensión es una creación singular que merece más de una lectura y una tertulia literaria.
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